Con el Radiotelescopio ALMA
EL SER HUMANO LLEGARÁ HASTA DONDE NUNCA ANTES HA LLEGADO
Por: Hugo Camus Palacios
|
Imagen: European Southern Observatory
|
Catorce años demoraron los expertos norteamericanos del National Radio Astronomy Observatory en decidirse por el Cerro Chajnantor, en la Segunda Región, como el lugar más privilegiado del planeta para instalar el que se constituirá en el radiotelescopio más poderoso de la Tierra y que una vez terminado, contará con 64 antenas de 12 metros de diámetro cada una.
El costo del proyecto asciende a 555 millones de dólares y la entrega de los terrenos para construcción del observatorio fue liderada por el Presidente chileno, Ricardo Lagos, el 25 de julio de 2003, a una altura de cinco mil metros sobre el nivel del mar y a 50 kilómetros al este de San Pedro de Atacama.
El astrónomo, Eduardo Hardy, director del proyecto en Chile, señaló que la entidad norteamericana puso requisitos mínimos que debían cumplir los lugares seleccionados para la instalación del llamado observatorio ALMA, ("Atacama Large Milimeter Array") o Gran Observatorio de Rayos Milimétricos.
Tras años de peregrinación y estudios de ambientes y lugares terrestres aptos para la instalación del complejo, los especialistas seleccionaron dos puntos: la Meseta de Chajnantor, en el altiplano chileno, y el cerro Mauna Kea, en Hawai.
Hubo tres buenos argumentos que impulsaron a los investigadores a inclinarse por la región chilena: la transparencia del cielo, la estabilidad atmosférica y las inmejorables condiciones de observación del disco y centro de nuestra galaxia, las Nubes de Magallanes y las galaxias vecinas y cercanas.
"Es tan extraordinario el lugar seleccionado que se ha logrado medir que las más mínimas concentraciones de humedad del planeta se encuentran precisamente en Chajnantor. Si uno colocara una barra, de un dedo de diámetro, desde el nivel del mar hasta el fin de la atmósfera se detectarían solamente 0,6 milímetros de agua", explicó el doctor en Astronomía, Eduardo Hardy.
Lejanía estelar
Una vez que se encuentre operando completamente, el radiotelescopio se convertirá en el instrumento más poderoso de investigación astronómica que jamás se haya construido en el planeta.
Los astrónomos están tan entusiasmados y confiados en lo que será este nuevo centro radioastronómico que estiman , alrededor del 2011, que podrán escudriñar y desentrañar los desafiantes secretos que esconden zonas del universo hasta las cuales nunca antes ha llegado la curiosidad y la ciencia humana.
"Uno de los objetivos de este gigantesco radiotelescopio –explicó Hardy- es, literalmente, medir el calor que desprenden los objetos que se encuentren en el universo desde el Big-Bang. Este instrumento llegará a ser tan poderoso, que es comparable a la producción de imágenes, o mejor aún que las que obtenía el telescopio Hubble en luz visible", afirmó.
En las cercanías del Horizonte cósmico
|
El Campamento Espacial de las Américas 2004 visitó el Llano de Chajnantor, en enero de 2004.
|
- ¿Qué tan espectacular será trabajar en este poderoso radiotelescopio?
- Captaremos ondas milimétricas, invisibles al ojo humano, emitidas por cuerpos muy fríos en el espacio interestelar. Eso significa que podremos llegar a escudriñar muy cerca el horizonte del universo. Uno de los objetivos es llegar a mirar el nacimiento y la química de las galaxias.
- ¿Será posible escudriñar planetas extrasolares?
- Por supuesto, y eso será uno de los grandes motivos de estudios en el que se ocupará el radiotelescopio. Por ejemplo, hoy es muy difícil captar planetas, porque no tienen luz propia porque giran muy cerca de las estrellas que, por decirlo de alguna manera, los esconden a nuestros ojos.
- ¿Cómo estarán dispuestas las antenas parabólicas?
- Las antenas tendrán un diámetro de 12 metros y estarán
separadas dentro de un radio de entre 3 y 10 kilómetros, lo que
nos permitirá fotografiar y observar zonas del espacio con una
nitidez y detalles extraordinarios.
- ¿Qué obstáculos, aparte de la presión y la altura, encontrarán los técnicos para trabajar en Chajnantor?
- Las diferencias de temperaturas y el viento, pondrán a prueba la resistencia de los metales y equipos empleados en las antenas. La idea es que sólo las antenas estarán emplazadas en esa meseta y
los astrónomos y los técnicos vivan en San Pedro Atacama.
Ir a principal